miércoles, 10 de noviembre de 2010

Dialogo de Desesperanza


¿Cómo, era, Madre, cómo era
la inocencia con que te miraba,
aquella primera vez que te vi?

¿Cómo eran, Madre, cómo eran
aquellas pirmeras palabras
que en otros días te decía?

¿Cómo era, Madre, cómo era,
este corazón que te buscaba
que siempre te espera,
que te gozaba,
cómo era, Madre, como era?

¿Era mi corazón, un niño
con toda su inocencia,
y al que la vida ha convertido
en hombre con toda su maldad?

¿Eran mis palabras, Madre,
las palabras de un hijo
que dependía de su madre
y ya no salen por que ese hijo
ha crecido y se ha enmancipado
del hogar materno?

¿Deseaba ,entonces, el cielo,
como hogar para mis días
y ya que estoy más próximo
mis píes se afianzan en la tierra
con la fuerza de una joven raíz?

¿O todo lo que creía
ahora no lo creo, Madre,
por lo que he visto,
por lo que he oído?

¿Qué ha pasado Madre,
para haber perdido,
como he perdido
toda la Esperanza
que mi corazón tenía?

1 comentario:

  1. Hermano nunca la pierdas, es tan sencillo como volver a mirarla a los ojos y seguramente la encuentres, sigue junto a Ella conmigo, y no te olvides de Ella nunca.
    Besotes.

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