miércoles, 2 de diciembre de 2009

DIALOGO CON LA MACARENA VII



Una noche de otoño,
¡dichosa noche!
Dios, ofebre del cielo,
con hilos de filigrana
y estrellas de nácar,
las más hermosas,
te hizoa una diadema.

Otra noche de aquel otoño,
¡Dichosa noche!
Dios, ofrebre del cielo,
con un cuchillito de oro
labro de blanca plata,
un hermoso zapato
con la luna del cielo,
para tus plantas.

Otra noche de aquel otoño,
Dios, bordador del cielo,
con flores e hilos de oro,
¡las más hermosas,
las más bellas
de aquella primavera!
bordo en el cielo un manto,
y te vistio con él.

Otra noche, de aquel otoño,
Dios alfarero del cielo,
en su torno alfarero,
esculpió tu imagen
eliminando impurezas,
te hizo la más hermosa,
la más Pura y Limpia,
de cuantas mujeres
pisaron nunca en la tierra.

Y viéndote toda hermosa,
durmió, soñó, descansó
por que en ese momento,
con tu presencia,
la creación de su mano obra,
ya era toda perfecta.

Y soñando, soño un jardín,
y lo llamo Sevilla,
y te nombró jardinera
y te ofreció todas las flores
que en el jardín nacían
y a la rosa más hermosa
la llamo con tu nombre:
Pura, Limpia, Macarena.

VÍCTOR HERNÁNDEZ MAYORAL
3 de diciembre de 2.009

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